Un atlante pasa por delante de una máquina de expender latitas de
gaseosas.
Se para, le pone una moneda y bonk! cae la latita. Así el
atlante metió veintitrés monedas y tenía encima veintitrés
latitas.
Dice que una vez estaba un lorito ¿verdad? y qué si pasó el de los helados y qué si viene y le preguntó, ¿Querés un helado? y el lorito dijo, "Sí" y se lo dio,